16 de junio de 2011

Pleno de investidura o sálvese quien pueda

El pleno de toma de posesión de los concejales después de las elecciones locales del 22-M, pleno en el que se elige al alcalde, fue un fiel muestrario de la “calidad” de nuestra democracia municipal. Se pusieron en evidencia, en tan solo un par de horas, la escasa preparación de nuestros políticos y, en alguno de los casos, la ausencia de escrúpulos.
El PP iba con ciertas precauciones; no las tenía todas consigo, al no saber a ciencia cierta si el resto de formaciones había podido llegar a acuerdos. Cosa, más que difícil, imposible, pues estaría loco el partido que pactara con un CPCI salpicado por la presunta corrupción de su dirigente y figura hegemónica, Sr. Torrejón que, además, puede estar en breve inhabilitado de por vida para cargo público. Pues aún con esas el PP seguía nervioso. Bueno, así parece ha sido su campaña electoral en general, llena de ansiedad en busca de la mayoría absoluta que suponían, y en eso acertaban, podía resistirse. Esa ansiedad le llevó a la Sra. Herrera a cometer, según parece, algunos terribles errores. El primero insultar gravemente al líder del PIC, mostrando a un familiar directo del mismo lo que de “política” refinada tiene. Y se trata de un error grave, porque su aliado natural es el PIC, formación que más temprano que tarde volverá al seno materno. El segundo, según parece, fue proponer a la cabeza de lista de IU un “pacto”, consistente en que si IU le daba el voto en la investidura y le apoyaba, sería liberada a sueldo en el consistorio. La ansiedad es malísima, pero sobre todo le lleva a hacer o decir a uno cosas que, en sano juicio, político claro, sería absolutamente impensable.

Por su parte el PSOE pecó un tanto de soberbia al ver que tanto PIC como CPCI votaban a la candidata de IU. Es cierto que el PSOE había dicho claramente que era imposible llegar a acuerdos con la actual composición del ayuntamiento, principalmente por la presencia de su ex alcalde imputado. Pero no es menos cierto que había recibido garantía de IU de que ellos no llegaban a acuerdos, exactamente por las mismas razones y que lo que haría sería presentarse para evitar abstenerse, que según ellos, era como consentir “sin lucha” el paso franco del PP hacia la alcaldía. Por eso, cuando la portavoz del PSOE se lanzó a la yugular de la candidata de IU, pensando que en última instancia había llegado a pactos ocultos, demostró desconocer las señas de identidad de IU, y lo más grave, demostró desconocer la verdadera catadura de las direcciones de PIC y CPCI.

IU por su lado cayó en una de sus trampas de siempre, creerse el centro del universo y pensar que si se abstenían sería interpretado por todo el mundo como un apoyo indirecto a los populares. En realidad nadie puede pensar eso, máxime cuando ni siquiera era la segunda fuerza más votada. Casi ni la tercera. ¿Quién iba a pensar realmente que favorecían al PP con una abstención, cuando el PP era el mayoritario en votos y en número de concejales?. Pero no, había que presentar candidato para votarse ellos mismos, sin reparar en exceso en las mentes calenturientas que dirigen las formaciones que se sumaron a su voto.

Por ejemplo el líder del PIC, Sr. De Oro, que al votar a la cabeza de lista de IU hizo lo posible por mirarla y guiñar un ojo, y que se viera, demostrando una catadura moral exigua, actuando como un viejo tahúr, como aquel cacique en la partida del casino, que hace señas a diestro y siniestro, intentando demostrar la existencia de complicidades imposibles y no reales. Ese es el estilo de nuestros políticos; precisamente el de un señor que durante las lógicas conversaciones entre partidos de los días previos, se había auto propuesto como el líder de un “gobierno conjunto anti-Mari Ángeles” integrado por todos los partidos, excepto el PP. ¿De qué vamos ahora?.

Y qué decir del conspicuo y vidrioso personaje del Sr. Torrejón. Es que nadie se imaginaba que, después de haber cruzado conversaciones con todos, iba a votar a una de las opciones que se presentaran. Al PSOE seguro que no, y al PP tampoco, por lo menos en la investidura (aunque luego sea capaz de pactar puntualmente con ellos). Por descarte iba a votar a IU, cogiendo a estos por sorpresa. Y quizá a los demás. Alimentado, de paso, rumores de posibles trastiendas. Porque a este señor lo que le va es eso, enredar todo lo que pueda e intentar demostrar que él, en su vida política, no ha hecho otra cosa que lo que “es normal en política”, trastear y liar las cosas, cuando la política no es eso en absoluto. O debiera.

Ciempozuelos, a rezar y que Dios te coja confesado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario